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Sunday, March 30, 2008

VELASQUEZ!! (4)





Iba pues, raudo a encontrarme con las pinturas negras de Goya. Pero El Prado Anunciaba una exposición sobre “Los mitos de Velásquez” que estaban en la parte central a la cual pasé para dirigirme hacia las obras del “Gran sordo”. Como dije, pensaba que Velásquez ya era para mi “pan comido”. Pero al pasar frente a “La Fragua de Vulcano”, un ramalazo de luces y colores me golpearon, al ver aquellos cuerpos jóvenes semidesnudos y la acción que reflejaba el cuadro como una pieza de teatro y una imagen que la mejor fotografía no superaría nunca. Quedé atónito, atrapado en aquel cuadro. No pude dejar de mirar la composición perfecta, las poses de los jóvenes “sevillanos” que, en un taller de alfarería, con sus bellos cuerpos bien proporcionados y deslumbrantes, como dioses y semidioses que se suponen, me dejó sembrado al piso. Velásquez me aparecía de nuevo transmitiéndome una emoción muy fuerte. Pocos pintores me atrapan así -ni siquiera más tarde Rubens en Bruselas que re-visité también y que me gusta pero cada vez menos -. Desde niño ha ejercido en mí una gran influencia y estímulo para pintar, ya que Velásquez no solo es universal sino que su apariencia es de una gran sencillez. Cualquiera lo entiende y lo disfruta.¿Qué decir de Velásquez, cuando se supone que casi todo está dicho? Por lo pronto solo gozarlo, contemplar en silencio y emoción aquella obra monumental y repasar nuevas miradas y conceptos sobre este Maestro, ya que es una obra paradójica. Empezando que se puede creer que ya todo esta dicho, sin embargo cada época y persona sensible al arte, encuentra nuevas cosas, nuevas miradas. Velásquez no se agota nunca.

Al contrario de los filósofos que como Heidegger lo importante es la pregunta, en al arte del sevillano son las respuestas dadas, las que nos con-mueven. En otras palabras Velásquez resuelve magistralmente, no solo las preguntas, que desde la estética se le puede hacer al mundo moderno- más que barroco- sino además, al ir más allá, llega hasta hoy en día sin agotarse. La coherencia y fuerza de su obra al tocar las fibras humanas más recónditas, por eso nos produce diversidad de emociones y aún arrebatos. Velásquez habla a todos los hombres desde un mundo moderno. Si se quiere meter a esta obra en conceptos, podríamos sintetizar la idea diciendo, que a nuestro humilde juicio, Velásquez es un Moderno que se inspira en una mirada humanista profunda y sincera. Es decir sin artificios, sin abandonar una idea de la realidad desde lo natural y terreno. Curiosamente son los colores tierra los que predominan en su paleta.

Si bien Velásquez perteneció a su tiempo y fue un testigo fiel del mismo, sin embargo logra llegar hasta hoy en día ya que hay unos principios que lo rigen y a los cuáles siempre fue fiel. Por ello en su obra hay un permanentemente ascenso, sin sobresaltos, ni giros, ni digresiones. Desde sus pinturas tierra-tierra, “oscura” de sus inicios, hasta su época italiana y con un final desenvuelto y magistral, hay todo un proceso coherente y lúcido que no se traiciona nunca. Este gran sevillano domina a la perfección el oficio y el lenguaje creando situaciones y acciones estéticas que enseñaron y guiaron a varias generaciones hasta hoy en día, pasando por el mismismo Goya, hasta llegar a Manet y los impresionistas.

Resaltar algunos de esos principios que hacen parte de la escuela velazqueña, nos permite sintetizar la impresión de su obra en mí sin pretender decir todo, sino dejar el testimonio de mi visita al gran maestro. Hay una idea de realidad presente en toda la obra. Es una realidad natural y terrena. No es una realidad metafísica y “trascendente” que busca plantear problemas ontológicos desde un concepto de realidad - Heidegger y existencialistas- sino que la realidad se hace más terrena en la medida en que la idea es concreta y específica. Es ese tipo de realidad que hace que Velásquez ilustre su visión de la estética, de sus personajes desde el mundo real en que vive y actúa, sin afeitarlos, ni “endiosarlos”. Por eso sus personajes son de un lado la realeza, con todo lo que ello significa y expresa a partir de sus miradas, sus poses y sus gestos y de otra parte el pueblo raso, en un gran alarde de gestos que explota a la perfección el artista que con su ojo magistral “retrata” su época y nos da el testimonio de la misma, sin llegar a los excesos o a los gestos equívocos de engrandecer u opacar.

Es de su entorno donde se marca la idea de espacio y tiempo. Siendo un espacio socio-cultural e histórico, todo referenciado en la España de su época, el tiempo es el eje fundamental a través del cual se entiende la particularidad de la representación de Velásquez. Ya que el tiempo son dos cosas a la vez: es el de la acción precisa y concreta, como se ve en cada cuadro y esa acción que marcadas en figuras o cuerpos que “hablan” o se expresan a través de las miradas, de los gestos, de las manos, de las poses de los cuerpos, creando una gran tensión en un momento dado y específico. Velásquez entiende el tiempo como algo fugaz que se capta en un instante, y en un momento preciso. El instante como un ahora y aquí que se transformará en algo que nos deja en suspenso y sobre el cual no podríamos decir más allá de lo que vemos, sino que en el futuro esa acción ya no será y ese momento desaparecerá. Esa idea del momento como acción e instante nos lleva a comprender la “magia” y el virtuosismo del maestro ya que para logar esa combinación espacio/tiempo en una gran tensión de gestos que marcan acciones, solo los logra como un gran escenarista. La puesta en escena de sus personaje, para narrar un mito, por ejemplo “La fragua de Vulcano”, o una situación específica como “Las meninas”, es obra de un gran “dramaturgo”, de alguien que sabe crear el escenario, a partir de una perspectiva basada en la situación y espacios que ocupan los personajes y las cosas, para crear no solo un efecto de luces y sombras sino la tensión que crean las situaciones,- dramáticas o cómicas-, representadas, donde se corre la cortina para que el espectador vea y quede involucrado en ese mismo drama o comedia. Y es que el personaje que corre la cortina del cuadro para que se vea, como en “Las Hilanderas”, nos está involucrando y desde la mirada nos hace partícipe de la acción que en ese momento se desenvuelve ante nosotros.



Y como lo demostró magistralmente Foucault en “Las palabras y las cosas” al renovar la lectura de La meninas, Velásquez no pinta solamente su tiempo, sino que nos pinta a nosotros mismos como seres humanos en todas nuestras miserias como en todas nuestras posibilidades en un mirada humanista profunda, terrena y altamente positiva ya que Velásquez, me atrevería decirlo creía en el ser humano y por eso su obra es tan apreciadaza y valorada. Honor al gran Maestro y si usted amigo mío, que de casualidad lee estas líneas lo invito a que mire esa obra en silencio y ad-miración y al final quizás se reconcilie con usted mismo y con la alegría que nos proporciona el arte.



Monday, March 10, 2008

El Museo de El Prado y sus encantos (3)

















Viajar a España sin visitar el Museo de El Prado, especialmente para quien ha hecho del arte parte de su vida, es inconcebible.

El Prado es uno de los mejores museos del arte occidental y específicamente europeo. No se trata de hacer comparaciones odiosas y equívocas con otros, igualmente valiosos, sino de subrayar el raro encanto que en mí ejerce este museo. El Museo de El Prado para mí tiene los siguientes encantos: sus espacios son amplios y cómodos, pueden las personas visitar hasta el cansancio su pabellones y galerías, encontrar donde sentarse tomar un aire y lo mejor, de pronto quedarse sentado mirando uno a uno cada pabellón con sus cuadros, ver a cierta distancia cada cuadro de un autor determinado, después de que los ha visto en detalle o al contrario, es gratificante para los sentidos y para el espíritu.

Esto no es banal, ya que he encontrado que hay muchos museos y exposiciones, donde se siente que la idea fuera, que los visitantes no se paren, y estén circulando todo el tiempo.

“Visitar” muesos es un acto lúdico, al menos para mí muy alto y sublimante. Hay un halo de luz y energía, que me invade y me con-mueve en grado sumo. A nivel de lo sublime, en el sentido psicoanalítico, es estar no con uno, sino con varios dioses, es decir con varios creadores. Cuando las obras de arte nos “tocan” es por que nos transportan a un “estado iniciático”, donde uno siente que está frente a una Obra y a un Autor que no es cualquier autor, sino un CREADOR, es decir un Dios!

Al lado de esta extraña emoción, añado éstas que hacen parte del discurso estético y semiológico: el mensaje, el contenido, la forma, la manera cómo se expresó, las luces, aquello que señala y nos conduce a poder entender o leer la obra, pero también están las oscuridades aquello que el autor tapó u ocultó sea porque lo deja en penumbra para inquietarnos o sea porque esas sombras hacen parte de su obra y de su vida: lo “inacabado”, lo abocetado, lo sugerido ( ver próximamente mi escrito sobre Giacometti)…

Es en ese contenido donde se da el juego muy subjetivo, en la con-formación del Gusto del Sujeto. El juego entre lo real o lo irreal, aquello que nos apasionada y conmueve como aquello que nos rechaza y hasta arremete. Es también el juego de los elementos de la obra con nuestras psiquis y nuestros gustos que a partir de nuestros propios fantasmas nos permiten de-gustar o rechazar una obra, un cuadro o un autor. - El adagio popular dice que “en cuestión de gustos no hay disgustos”-. Pero lo más preocupante, es cuando descubrimos que las luces que creíamos eran las que nos había dado el autor no eran necesariamente las que nos llevan a la verdad de la obra sino que detrás de esas luces está el encegecimiento, que nos hizo creer que la verdad de la obra estaba en la luz, cuando descubrimos que era lo contrario: La verdad estaba en la penumbra o en lo oscuro o en lo escondido. Una obra es “un misterio” ya que puede no darnos todos los elementos de una vez para su comprensión sino que exige de nosotros estar alertas para no caer en las trampas de una verdad que no se dice crudamente,“la verdad desnuda”, ya que como decía Nietzsche:. La verdad es mujer y púdica.

Es que volviendo atrás en eso de los gustos, toda obra de arte exige una toma de partido. No solo un concepto sobre el arte y la obra que se mira sino también una posición. La mía es esta: yo hago propio el reclamo que hacía Van Gogh de encontrar la mayor belleza en las obras de arte. Siempre que veo un cuadro intento encontrarle un gusto. A veces el snobismo, e el pedantismo, el diletantismo son posturas en el fondo, de in-capacidad para encontrar algo, sino “bello” por lo menos interesante, en la obra de arte más fea. Adelante trataremos de hablar de todas estas ideas que aparecen al estar confrontado con tantas obras y tantos autores como aparecen en El Prado.

El otro aspecto a resaltar en el Prado es su carácter histórico. Pasar por cada uno de sus pabellones -cosa que no se logar en una sola visita- es pasar por toda la historia del arte europeo y occidental a la vez que pasar por la visión de su historia desde la plástica. Los grandes eventos de Europa están allí narrados y la pluralidad de pueblos, y culturas aparecen con fuerza en sus pabellones y galería a través de sus grandes autores. A la vez que las escuelas y tendencias van mostrando la evolución tanto de la cultura europea como de los hombres que produjeron en una época histórica y concreta tales obras. Por eso El Prado es como un libro que uno va pasando sus hojas y va redescubriendo pueblos, culturas, formas de ser y vivir, así como sus formas de sentir, comer…vivir. Es que el arte es vida y poder deleitarse en el arte es poder vivir!

Sean estas ideas algo deshilvanadas,- se trata más de un testimonio que reflexiones formales- las que me permitan seguir adentro de este periplo. Cómo decía al comienzo de estas notas de viaje, la idea de ir a Madrid era acabar lo que dejé insinuado en mi último viaje. Visitar la Pintura negra de Goya. Por eso cuando llegué a allí. Me lancé rápidamente donde el gran sordo, tratando de hacer caso omiso de otras tentaciones y especialmente de Velásquez. Cuando entré me dije que ya Velásquez, lo conocía, lo había estudiado, lo había degustado y por tanto no podía detenerme en él…como si eso fuera posible!! Resulta que estaban presentando una exposición de sus obras en relación con los Mitos y Leyendas, y al llegar allí…ni les cuento o mejor tomo aire para contar esta anécdota…en la próxima

Sunday, March 02, 2008

PERIPLO EUROPA-TESTIMONIO (2)







(iz)La prisión de Bergam. (der) Agresor de joven ecuatoriana fumando


Como prometí en escrito anterior, éste es el testimonio de un latinoamericano, periodista que cuenta el trato recibido al llegar a Madrid y que puede servirnos para ilustrar la reflexión que hacia antes y la situación que si bien no es generalizada, crea problemas en las relaciones entre nuestros pueblos.


Mario Morales Esparza

La policía da un trato vejatorio a cientos de visitantes diarios en el aeropuerto de Barajas. Noviembre 22, 2007

"La policía española da un trato vejatorio y encarcela por más de 40 horas como promedio a cientos de personas que diariamente llegan al aeropuerto de Barajas y que son declarados visitantes indeseados simplemente por su aspecto o nacionalidad. Algunas de ellas con hijos menores a quienes se les hacina en la cárcel mixta, sin siquiera ofrecerles leche o alimentos infantiles durante ese tiempo y obligadas a dormir sobre el suelo, algunas sobre colchones arrojados allí cerca de la medianoche.

Soy un periodista chileno. Mario Morales Esparza, y me tocó hace unos días vivir en carne propia esa experiencia que se cree propia de "países crueles o antidemocrático" y que me parecía increíble que ocurriera en España, país al que regularmente vengo desde el año 1974 cuando trabajé como corresponsal de Televisión Francesa.

Estuve retenido hace 10 días junto a decenas de personas de diversas nacionalidades a quienes no se nos permitió cambiarnos de ropa ni hacer uso de nuestros efectos de aseo ya que se nos quitó todo antes de encarcelarnos.
Sin entrar a cuestionar si corresponde o no rechazar a turistas por la sola sospecha de que son posibles inmigrantes disfrazados, que es otra materia que se debería aclarar de una vez para evitar estos papelones. Esta vez quiero simplemente denunciar el procedimiento humillante a que somos sometidas, personas libres a quienes no se nos hizo previamente un juicio condenatorio y menos
se nos había permitido el ingreso al país por lo que técnicamente no se nos podría coartar nuestro derecho de movilidad.
Exactamente lo mismo que reclamó tantas veces contra Estados Unidos el presidente español, Rodríguez Zapatero refiriéndose a Guantánamo, es decir, a retenido y encarcelados sin un juicio; en un hoyo negro jurídico en el universo en que las leyes y convenios internacionales no alcanzan.
Yo venía por visita de negocios, por 5 días. De nada sirvió que mostrara reserva de hotel y contratos de negocios. Me dejaron 3 horas esperando antes de trasladarme a las dependencias de la policía del a
eropuerto. Se me pidió que firmara un documento en el que aceptaba que se le trasladara a un "hotel" para luego tener una audiencia con el jefe de migraciones quien decidiría su situación. Hasta allí todo me parecía razonable. Pero resultó que el hotel era la cárcel del aeropuerto, situada en el tercer pido de las dependencias policiales.
Antes de entrar a ella se nos quitó todo el equipaje de mano y hasta los móviles para evitar que tomáramos fotos, según explicaron. Luego se nos metió en la cárcel, una sala de 3 por 2 metros abarrotada de gente de diversas nacionalidades, alguna de ellas sentadas en sillas de plástico con los respaldos rotos que intentaban calmar los llantos de sus hijos menores. Sobre una pared dos teléfonos públicos, uno de ellos que
supuestamente recibía llamadas pero que jamás pasaba desocupado.
La máquina expedidora de tarjetas de llamadas estaba fuera de la celda, en el pasillo y solamente se podía adquirir cuando de tiempo en tiempo aparecía por la sala una asistente social cuya única misión era del de ir a cambiar monedas a los reclusos o bien comprarles tarjetas telefónicas.
La comida del mediodía consiste en carne mal cocida, algunas simplemente crudas, sin pasarlas por el microondas. Para los de la
religión islámica nada. vi arrojarle una bandeja en la cara a un marroquí joven y elegantemente vestido a quien se le gritó que se comiera eso o nada luego de lo cual el marroquí no pudo contener los sollozos de impotencia.







Una señora uruguaya que estaba allí con sus 4 hijos menores, habían preparado por mas de un año este viaje de visita a su hermana, casada con español y radicada en Madrid. "Hemos hecho un gran esfuerzo en los pasajes y en la ropa para venir por unos días", decía esa señora quien no escondía su rabia al comentar que "Uruguay recibió a miles de españoles que llegaron buscando mejor suerte y hasta mi abuelo vino de Galicia y es un agradecido de nuestro país", decía. Pero su mayor indignación, decía, era el trato. "Ya de entrada, al verme junto a mis hijos, ese muchacho que recibió mi pasaporte se rió en mi cara y me preguntó de que granja venía". Es increíble. En la noche, solo algunos afortunados durmieron en alguna de las 8 literas, dándose preferencia solidaria a las madres y los niños. Los demás sobre colchones tirados al suelo de la celda a los que se les dio espacio apilando sillas y mesas.
A nadie se le llama para la cita con el jefe de migraciones antes de las 30 horas o 48 horas de estar allí. Mientras estaba allí recordé que Naciones Unidas en su declaración universal de los Derechos Humanos en su punto 2 proclama el derecho a libertad sin importar raza, color, sexo, religión u origen social o económico. Y el artículo 5 en que se prohíbe que se someta a una persona a trato degradante. En el Noveno en que dice que nadie puede ser retenido arbitrariamente o el artículo 13 en que señala que toda persona tiene el derecho de circular libremente y salir de cualquier país, etc. etc. pero en ese limbo nada tenía validez.
Para colmo la cita no era con el jefe de migraciones como se nos habría dicho. Simplemente era someterse a una serie de preguntas que le hacía un policía. Se le presenta a cada uno una abogada de oficio, quien permanece sentado nuestro lado sin abrir la boca. Si no pregunto quien era esa persona, no sabría que era MI abogado defensor. Todo es una farsa. Una burla de comienzo a fin. No dejan explicar nada y al terminar presentan un documento confeccionado al día anterior cuando ya lo habían condenado antes de escucharlo. Da lo mismo lo que uno diga porque no hay defensa, no hay alegatos ni hay un juez. Todos están sentenciados de antemano y ese trámite se hace simplemente para jusficar una farsa. Los documentos de rechazo son impresos confeccionados por miles al que agregan los datos personales de cada uno y a mano se le pone en ese momento la hora y la fecha. Lo mas irónico es que inmediatamente luego de la audiencia, le obligan a apurarse a buscar su equipaje de mano porque coincidentemente el avión de regreso a su país esta a punto de salir; reserva y preparativo que lógicamente se había ya hecho el día anterior".



Saturday, February 23, 2008

UN PERIPLO POR EUROPA (1)













Debo pedir disculpas a mi blog ya que pareciera lo hubiera dejado al garete, como barco en alta mar sin un capitán, asi el timón estuviera programado para navegar. La búsqueda y encuentro, en compañía de Brigitte, de una mujer amada me llevó hasta la vieja Bélgica, pasando por España (Madrid), Francia (Paris, Pirineos) y finalmente Bélgica-(Lieja, Bruselas, Gand). Se trataba de encontrarme y sentir el perfume de Lila una hermosa flor de cuatro meses que habría de despertar mis sentidos y emoción por la vida en retoño, que apenas florecía. Y vaya si lo mereció ver aquellas sonrisas, en hermosos cachetes rosados y una mirada inquieta y traviesa de pequeña mujer amada que tuvo la capacidad de unir a cuatro familias y cuatro culturas - latina, francesa y belga en sus dos variantes: francófona y neerlandófona- tanto en Navidad como en Año Nuevo.


MADRID

La primera semana, la pasamos en Madrid en una semana tan apretada como agitada, ya que tratamos de recorrer la ciudad y reconocer sus sitios turísticos clásicos que, evidentemente, son obligatorios y especialmente el Museo del Prado, así como el Reina Sofía y el Thyssen. Es el cuarto viaje que me trae a estas tierras, cada uno desde perspectivas algo diferentes. Siendo muy joven estuve aquí de paso y cuando visite el Prado pasé por encima de Goya y no vi sus pinturas negras. Después, cuando lo estudié y me di cuenta de la fuerza de estas obras del fin de los días del “Gran Sordo”, me hice la promesa de que” un día volvería...” y la vida generosa me ha dado esta oportunidad.

Como decía (en mis escrito sobre los viajes a propósito del que hice por el bajo Magdalena: “En Busca del Mohán”), todo viaje pasa por el cuerpo. El encuentro con Europa se inscribe en el cuerpo a través de los sentidos. Los olores, los sabores, los colores abren – o cierran - el cuerpo y la mente del que llega por vez primera. Es la realidad diferente que lo excita e incita a uno a ponerse en guardia para aprehender la diferencia y desde allí abrirnos o cerrarnos a la nuevo, a lo diferente, ya que todo lo que es diferente nos cuestiona. Generalmente los latinoamericanos hemos visto estas realidades desde perspectivas negativas: sea que nos cerramos y creemos que Europa no tiene nada que aportarnos en una especie de falso nacionalismo y “defensa de lo nuestro”, sea que nos consideramos inferiores y vemos a Europa desde el encegecimiento de sus luces, su cultura y tradiciones. Estos complejos, superioridad o de inferioridad, tiene una misma raíz, no tenemos una identidad propia. Porque en buena parte no sabemos quiénes somos.

Madrid es hermosa, sus calles amplias tiene siempre ríos humanos que van y vienen de bar en bar, comiendo tapas, bocadillos -pequeños sándwiches con todo tipo de carne- cervezas y vinos que se comen como aperitivos antes de las comidas grandes. No hay que olvidar que España es un pueblo mediterráneo, con Portugal, Italia y Grecia y eso hace una gran diferencia en las costumbres de estos pueblos; nuestros caribes olvidan a veces su raíces mediterráneas y pierden, en su chauvinismo de región, esa gran dimensión. Ser caribes es a la vez ser mediterráneo. No es por nada que nuestros costeños no pronuncian las eses finales, al igual que cualquier andaluz. Además de que el sol alcanza a acariciar los espíritus y hacerlos comunicativos, parlanchines, alegres. Por algo en estas vacaciones cortas de fin de año -leo en un aviso de prensa en una de las grandes calles de Madrid-, llegaron a España 36 millones de turistas, la gran mayoría europeos que se desplazaban del frío norte al cálido sur!












EL CONTEXTO SOCIAL.

Golpea a los sentidos el cambio enorme de la España franquista, que conocí de joven, (una sociedad militarizada y con “libertades” restringidas en la cual se notaba una gran tensión, ya que la vida cotidiana estaba militarizada, controlada, por un gran aparato policíaco. Bastaba caminar por sus calles para ver todo tipo de uniforme militar desde los viejos hasta los jóvenes. La sociedad civil estaba subsumida por los valores de franquismo), a esta España más libre y más consumista. Se nota el fortalecimiento de una clase media (el franquismo había eliminado casi completamente la clase media), volcada a las calles bien vestida, consumiendo tapas, bocadillos, vinos, cervezas y quesos que, la verdad, son deliciosos aunque grasosos, pero en aceite de oliva lo que los hace mas comestibles. Como en toda Europa la clase media es fuerte y fundamental ya que la clase obrera ha sido profundamente transformada y para algunos sociólogos esta desapareciendo.

De otra parte hay una cúspide de nuevos empresarios -quienes han reemplazado la vieja aristocracia militarista-agraria- que han construido grandes monopolios que se extienden en Europa pero especialmente en América Latina. En América Latina controla en varios países el sistema bancario, las comunicaciones y entran en otros campos de la actividad financiera. Es una élite que viaja diariamente por Europa y se encuentra en el Jet Set Europeo, al lado de las estrellas del cine, los deportes y las modas.

LA BASE SOCIAL.

Si bien pareciera que todo marcha sobre ruedas en esta España moderna y turística, la verdad es que hacia el futuro aparecen grandes amenazas, para este bello mundo. Con la pobreza de capas de población española, está el problema migratorio. En efecto el modelo de desarrollo español copió el modelo de las países del norte de hace mas de tres décadas, como era el de importar mano de obra extranjera baratísima, para pagarla “en negro” es decir fuera de la normas de trabajo vigentes y legales que necesariamente a la luz de sus normas era “ilegal”. Lo paradójico es que España durante el franquismo “exportó” mano de obra a Francia, Bélgica y Alemania -cerca de 8 millones de españoles laboraban en estos países- para engrosar la fila de los emigrantes ilegales y hoy en el modelo de desarrollo se basa en esa misma modalidad. Traer fuerza de trabajo que se paga a precios más bajos que la del mercado laboral vigente para los nacionales, permitiendo que estos trabajen en aquellos servicios que la clase media no quieren o no pueden realizar ya que si se les engancha el precio de estos servicios debería pagarse según las normas vigentes y eso aumentaría los precios de los salarios. Tales actividades como son los sectores de servicios. Tareas domésticas, construcción y demás actividades. En este momento en que escribo, noviembre 2007, un grueso de peluqueros colombianos salió para España, a solicitud del mismo.

Si bien los africanos, turcos y árabes, estaban a la cabeza de la población emigrante, hoy en día se suman los asiáticos y los sudamericanos.

Estas poblaciones han creado un racismo en la base de la población española que toma visos políticos de carácter fascista. Hay que decir que no es un problema del pueblo español siempre locuaz, amable y abierto, sino de una estructura socio-económica que creó el problema y no quiere resolverlo adecuadamente, como es el de legalizar la población -ilegal-, darles un estatus y salario legal y reconocerles sus derechos, asi como sus culturas y formas idiosincráticas de vivir, sacándolos de los guettos en que muchos de ellos viven, todo lo contrario de un sistema policivo que se impone cada vez más poniendo en peligro la misma democracia que el pueblo español ha logrado forjar al cabo de largas luchas y sufrimientos como fue la horrorosa “guerra civil”.
Siempre he amado a España y cuando la descubrí siendo casi un adolescente recorriendo algunas de sus provincias y conociendo sus variadas culturas -Vascos, Gallegos, Catalanes, Andaluces- haciendo amigos entrañables, me enamoré de ella y siempre que puede estar allí, siento “el perfume de la mujer amada”.

Próximamente hablare de mi visita al Prado y los nuevos museos españoles. Además colgaré un testimonio de alguien que conoció lo que aquí hemos narrado, que nos sirve para ilustrar una situación que nos preocupa a todos y especialmente a los españoles demócratas y amigos de América Latina.